El cultivo de la manzana.

“Una manzana al día, es cosa sana”.

Las hay verdes, rojas, amarillas; desde el tamaño de una cereza, hasta el de una toronja; frutos con estructura firme y carnosa. Sin duda, la manzana es una de las frutas más consumidas a nivel mundial, cruda o cocinada en numerosos postres, vinagres o licores.

El cultivo de la manzana tiene los mejores resultados en suelos franco-arenosos con profundidad mínima de 50 cm, y pH de 5.5 a 6. Propicia para climas fríos, donde la mejor temperatura para su desarrollo es de -10 a 10 C en el verano y hasta 30 grados C en el verano. Necesita una precipitación media anual de 1,000 a 1,500 mm.  Una vez plantados los injertos, su entrada en producción inicia a partir del segundo o tercer año.

México es el decimotercer productor de manzana en el mundo, habiendo producido en el 2016 716mil toneladas, cubriendo con ello la demanda nacional en un 77.26%. El resto de la demanda nacional se satisface a base de importaciones de Estados Unidos y Chile, principalmente.  Se estima un crecimiento anual de producción en México, entre el 2016 y el 2030 del 2.45% anual, acumulando en ese periodo de tiempo un crecimiento total esperado de alrededor del 40%.

En el 2016, se cultivaron alrededor de 59mil hectáreas donde el 79% de la producción se dio en superficies mecanizadas, y el 73% contó con tecnología aplicada a la sanidad vegetal.

En México hay 15 áreas geográficas históricamente productoras (2011-2016) de manzana, con nivel alto o medio de potencial productivo. En estas áreas, de acuerdo con la información de SAGARPA, los retos y estrategias a implementar, son las siguientes:

  • Elaborar y actualizar paquetes tecnológicos en cada región productora.
  • Fomentar variedades mejoradas en regiones con alto potencial de cultivo.
  • Establecer huertas demostrativas para producir las variedades mejoradas en sistema de alta densidad.
  • Fortalecer el proceso de selección y empaque del producto.
  • Aumentar la disponibilidad de recursos para mejorar el riego y protección contra inclemencias climáticas.
  • Organizar el sistema productivo para mejorar el almacenamiento y prolongar la vida de anaquel.
  • Proveer capacitación y asistencia técnica con el fin de mejorar el manejo del cultivo.
  • Hacer accesible el crédito a los productores, de tal forma que se aproveche todo el potencial de los huertos.

Fuente: Manzana mexicana. Planeación agrícola nacional 2017-2030. SAGARPA. Recuperado de: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/256430/B_sico-Manzana.pdf

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